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Luna de miel

Tras la boda y la celebración de la misma, llega la noche de bodas y la luna de miel.

La noche de bodas es la primera noche que pasaremos junto con nuestra pareja ya como marido y mujer. Tradicionalmente era una noche especialmente cargada de nervios y expectación por ser cuando la novia perdía la virginidad con su esposo, sin embargo hoy en día muchas parejas deciden tener relaciones íntimas antes de contraer matrimonio y por tanto el significado de esta noche ha cambiado bastante, aunque sigue siendo un momento muy especial lleno de romanticismo.

En algunas ocasiones la celebración de la boda se alarga hasta muy tarde y llegan cansados a su nueva casa, a esto se suma que si van a salir de viaje a la mañana siguiente necesitan descansar, por lo que se aplaza este momento para la primera noche de nuestro viaje de luna de miel.

El origen de la luna de miel y de la expresión es incierto y hay varias versiones al respecto. Algunos dicen que se remonta a la época babilónica hace más de cuatro mil años donde el padre de la novia regalaba al novio cerveza de miel suficiente para un ciclo lunar, equivalente a un mes. Otros dicen que viene de la antigua civilización romana donde la madre de la novia dejaba miel a los recién casados en su dormitorio para que tuviesen energía para pasar su noche de bodas y fuesen fértiles. Otra versión dice que en la edad media los teutones alemanes se casaban en noches de luna llena y bebían durante treinta días licor de miel. Igualmente los escandinavos acostumbraban a tomar una mezcla de vino y miel llamada hidromiel para aumentar su fertilidad. Más cercana a nuestros días es la costumbre de la burguesía del siglo XIX en Inglaterra de realizar un viaje visitando a todos los familiares que no podían acudir a su enlace tras el mismo. Hoy en día lo usual es hacer un viaje romántico o exótico al margen de familiares.

Los destinos de nuestro viaje de luna de miel pueden ser muchos dependiendo de nuestro gusto particular y presupuesto. Es importante elegir una buena agencia de viajes que nos respalde si surgen problemas. Muchos ofrecen a los novios recién casados ofertas especiales, regalos o adornan con detalles especiales la estancia de los novios en su lugar de destino para hacer más especial su luna de miel. Es conveniente organizar el viaje con tiempo suficiente y revisar cualquier trámite necesario para aquellos que puedan necesitar cuidar más detalles, hay que tener en cuenta si el país donde queremos viajar atraviesa problemas de carácter climatológico como olas de calor o inundaciones, si hay algún conflicto bélico o la seguridad de los turistas está en tela de juicio, si necesitamos vacunas especiales, etc.

Podéis elegir un viaje para disfrutar de la playa, de la montaña, hacer un circuito por varios países, hacer un viaje de carácter cultural, un crucero, turismo rural, un viaje romántico, etc, hay muchísimas posibilidades. La cuestión es estudiar muy bien en pareja las diferentes opciones y tomar una decisión común que os guste a ambos, comparando precios y servicios.

Algunos ejemplos de destinos para una luna de miel pueden ser las Islas Canarias, el Caribe, Grecia, Roma, Venecia, Viena, México, un crucero por el Nilo o por el Mediterráneo, Japón, China, India, África, etc.

Invitaciones

Las invitaciones son la confirmación y comunicación oficial del próximo enlace matrimonial a familiares y amigos. Deben enviarse con dos meses de antelación a los invitados y nunca con menos de un mes mínimo a destinos nacionales. Las invitaciones que vayan a enviarse al extranjero requieren de dos semanas más de plazo para evitar que el correo llegue demasiado tarde.

Hay muchos modelos que podemos elegir para nuestra invitación de boda pero los más elegantes son los más básicos. Lo más importante es elegir una invitación con un papel de calidad y un sobre a juego que vayan acorde con el tipo de boda que vamos a celebrar y que comuniquen de forma clara el día, hora y lugar de celebración.

Una invitación elegante lleva un papel de calidad, preferiblemente doble, de color blanco o marfil, con un diseño sencillo que huye de ilustraciones excesivas o recargadas como anillos, palomas, etc y con una impresión a la altura de la imagen que queremos dar, libre por supuesto de errores que deben ser corregidos y eliminados por completo mediante pruebas de impresión. Los sobres van manuscritos por los novios y son del mismo color y calidad que la invitación. En ellos se indica el nombre y apellidos del invitado, en caso de ser una invitación de pareja, se pone el nombre y apellidos del varón seguido del de su señora o pareja, y en el caso de ser familiar, se pone el nombre del cabeza de familia seguido por la expresión “y familia” si queremos que acudan todos los miembros que viven en la misma casa.

Normalmente las invitaciones se encargan en una imprenta o papelería especializada eligiendo estas por catálogo, pero también existe la posibilidad de pedir un modelo exclusivo a un diseñador o de fabricarlas nosotros mismos. Las invitaciones han de ser del gusto de ambos contrayentes y estar de acuerdo con su personalidad, no con la de los padres, a los cuales se puede pedir consejo, pero la última decisión siempre es de los novios.

Es conveniente comenzar a hacer las invitaciones de boda tres meses y medio antes del enlace para tener un margen de tiempo suficientemente cómodo para visitar varias empresas, pedir presupuestos, elegir el modelo, fabricarlas y enviarlas a sus destinatarios. Es costumbre además hacer una entrega en mano a todos los familiares y amigos que viven en la misma ciudad que los novios y eso requiere también un tiempo considerable.

Los datos básicos que deberían figurar en la invitación son: los nombres de pila sin apellidos de los contrayentes, los nombres de los padres, el lugar, fecha y hora del enlace, las direcciones de ambas familias y al menos un teléfono de contacto del novio, aunque es recomendable poner los de ambas familias. Si hay celebración posterior se pone también el lugar del banquete y la hora o una expresión como “A continuación” que indica que el banquete tiene lugar nada más terminar la ceremonia. Opcionalmente podemos poner una petición de confirmación de asistencia al pie de la invitación y una indicación de la etiqueta requerida para el evento.

Los nombres de los padres de la novia suelen ir colocados en la parte superior izquierda de la invitación, los de los padres del novio en la parte superior derecha, centrado el nombre de los novios con el texto que indica el lugar, fecha y hora, la dirección y teléfono de la novia en la parte inferior izquierda y la del novio en la parte inferior derecha. En la parte inferior central se indica la ciudad y fecha y debajo la petición de confirmación y etiqueta. Si alguno de los padres de los novios es viudo se indica con la expresión “Vda/o de” seguido del nombre y apellido del difunto. Si alguno de los padres está divorciado es de buen gusto aparecer junto a su expareja, ya que figuran como padres biológicos del hijo que contrae matrimonio y que no tiene culpa alguna de la situación de sus padres, aunque se indica la dirección o teléfono de ambos de forma separada. Si uno de los novios es huérfano pueden figuarar los nombres de sus padrinos de bautismo o de los sustitutos oficiales de sus padres.

La invitación puede ir acompañada de un plano o mapa para localizar el sitio si hay invitados de fuera o el lugar es difícil de encontrar, una tarjeta de visita de los novios, un par de tarjetas de confirmación de asistencia y una tarjeta del lugar donde tenemos nuestra lista de boda en caso de existir esta.

Al encargar las invitaciones de boda también podemos pedir unas tarjetas de visita, los menús del banquete, cajetillas para cigarrillos, cajetillas para ofrecer caramelos a los niños, etiquetas para los regalos o tarjetas de agradecimiento para enviar a los invitados que hayan asistido a nuestro enlace.
Hay invitaciones de boda muy originales, de forma que también si nuestro estilo es más informal podemos comunicar nuestro enlace en un pergamino enrrollado, dentro de una botella o de una lata, en cofres, con una invitación giratoria, con desplegables, etc.

Transporte

Para el día de nuestra boda tendremos que pensar en el medio de transporte que elegiremos para llegar hasta el lugar de la ceremonia.

Lo más normal es que la novia y el padrino lleguen juntos en un coche espacioso y especialmente decorado para la ocasión, en el que luego se desplazan hasta el banquete los dos novios recién casados. Sin embargo, dependiendo del presupuesto y el estilo de la boda, se pueden elegir otros tipos de transporte, que pueden incluir también vehículos para que se desplacen otros familiares e invitados. En el caso de que haya varios vehículos formando la comitiva que acompañará a la novia, el primer coche debe ser el de la madre de la novia y el último el de la novia.

Hay muchas opciones disponibles, se puede alquilar un coche de lujo clásicos como un Mercedes, un Audi o un BMW, un deportivo como un Ferrari o un Jaguar, un coche de época antigua como un Rolls Royce, un Cadillac, un Ford T o un Chrysler Imperial, un carruaje de caballos, una limusina, un descapotable, un caballo andaluz, una moto con sidecar, un helicóptero, un globo, una góndola veneciana, una bicicleta tandem, etc, como veis la imaginación puede dejarse volar para dar lugar a todo tipo de bodas, incluidas las más originales.

Debes considerar que un coche amplio será muy práctico para que un voluminoso vestido de novia no se arrugue y la novia pueda ir sentada cómodamente. También piensa que si eliges un medio de transporte como por ejemplo un descapotable tu peinado puede peligrar si no va específicamente estudiado para ello.

En una limusina puedes hacer que se desplacen al mismo tiempo varias personas dada su gran capacidad que puede incluso ser de 10 personas.

Si os decidís por alquilar un coche verificad la capacidad que tendrá, el color del coche, el modelo concreto, el buen estado y condiciones del vehículo, el tipo y cobertura de su seguro, revisad tanto el interior como el exterior, preguntad si el servicio incluye extras, como por ejemplo las bebidas o un chofer. Mirad bien todas los modelos que os ofrezca una empresa para elegir bien el que más se ajuste a vuestras necesidades. Acordad si el precio será cobrado por kilómetro, por hora o por servicio y su cuantía, así como posibles descuentos y si el alquiler incluye los honorarios del chofer. Si hay chofer informaos sobre su experiencia, su vestuario y si conoce el lugar donde tiene que recogeros y el destino. Ofreced un mapa y un planning detallado con direcciones, instrucciones y horarios al conductor para que no tenga ninguna duda. Y finalmente no dudéis en pedir referencias sobre la empresa a otras parejas y clientes.

Si la boda se celebra en un lugar apartado del lugar de procedencia de la mayoría de invitados y vuestro presupuesto lo permite, podéis contratar también los servicios de un autobús o minibús que recoja a los invitados en un punto acordado para llevarlos al enlace y los devuelva luego después de la celebración. En ocasiones esta fórmula también se adopta para facilitar a los invitados que puedan consumir bebidas alcohólicas sin temor a tener luego que conducir poniendo en peligro su vida y en las bodas que se celebran en sitios difíciles de encontrar para que nadie se pierda y lleguen al mismo tiempo. En ocasiones se establecen turnos de recogida para permitir retirarse antes a las personas mayores y niños pequeños y que los jóvenes puedan continuar la fiesta más tiempo.

Otro detalle a tener en cuenta con respecto al transporte es asegurarse de que los invitados tengan plazas de aparcamiento en el lugar destinado a la celebración de la boda y al del banquete. Igualmente debemos observar si hay algún problema para el paso del vehículo en el que llegaremos, si el tiempo de traslado es excesivo o si el recorrido es intransitable, para no tener sorpresas desagradables en el último momento.

Despedidas de soltero

La despedida de soltero o soltera es una fiesta que se celebra antes de una boda, donde se celebra y se despide la condición de soltería de los novios. La fiesta esta organizada por los amigos más íntimos del novio o la novia, capitaneados normalmente por el amigo favorito del protagonista. Estos amigos suelen ser en muchas ocasiones los testigos o damas de honor de la ceremonia de unión entre los novios.

El novio o novia tiene conocimiento de la fiesta y del día de su celebración, sin embargo y aunque pueda conocer algunos detalles de la misma, la mayoría de las partes de las que estará compuesta serán una sorpresa bien guardada por los organizadores.

Es recomendable que se celebre una semana antes del día de la boda para ayudar a relajar al novio o novia sin poner en peligro que el protagonista luzca radiante el día más importante de su vida. Si se celebrara uno o dos días antes de la boda habría que poner especial cuidado en que el novio o novia no beba demasiado y la fiesta no se alargue hasta muy tarde para que pueda descansar y tener un sueño reparador. No obstante, siempre hay que vigilar que los novios no cometan excesos que puedan afectar a su salud e integridad física, ni que tengan comportamientos que puedan repercutir en su boda.

La despedida ha de ser divertida y una agradable sorpresa acorde con los gustos del novio o novia lejos de bromas pesadas, gamberradas, groserías y espectáculos chabacanos que puedan hacer pasar un mal rato a los presentes, especialmente al homenajeado. El entretenimiento y la diversión no tienen porque ir acompañados de desenfreno y comportamientos maleducados.

Típicamente las despedidas suelen constar de una comida o cena seguida de un espectáculo o sorpresa, pero con los años han evolucionado y hoy en día hay muchas opciones donde elegir. Hay quien organiza un viaje de fin de semana, una fiesta de disfraces, una fiesta medieval, juegos de estrategia o misterio, batallas de paintball, capeas, gymkhanas, una visita al balneario, a un parque de atracciones, un karaoke, una cena en un restaurante interactivo, etc.

A la despedida acuden normalmente los amigos más cercanos al novio o novia, aunque también pueden acudir algunos familiares, compañeros de trabajo e incluso, sin ser lo más habitual, niños y padres de los novios. El número de asistentes suele ser bastante inferior al de invitados a la boda y las invitaciones suelen hacerse telefónicamente. Es bastante normal que solo acudan hombres a la despedida del novo y solo mujeres a la despedida de la novia, aunque a veces se hacen despedidas conjuntas, especialmente cuando los novios ya no son tan jóvenes y quieren una despedida más tranquila.

Fecha de la boda

Generalmente las bodas suelen celebrarse en los días de primavera y verano porque la mayoría de novios prefieren tener un día soleado, sin lluvia y sin temperaturas frías. Sin embargo casarse en otras épocas del año puede tener también su encanto y resultar mucho más económico por considerarse la “temporada baja” de los eventos nupciales y puede ser algo muy interesante de considerar si nuestro presupuesto es reducido.

Los dos aspectos que más suelen condicionar la elección de la fecha de nuestra bodason la disponibilidad de fechas libres en la agenda de la iglesia o el lugar donde se hará la ceremonia y la del restaurante o sitio donde celebraremos el banquete. Algunos de estos sitios tienen largas listas de espera que pueden ir desde meses a incluso varios años y si queremos celebrar nuestra boda allí tendremos que preveer con bastante antelación el enlace y armarnos de paciencia. Además compaginar las fechas disponibles de lugar de ceremonia y lugar de banquete puede suponer en ocasiones una auténtica pesadilla por ser estas incompatibles entre los lugares que deseamos y muchas veces hay que terminar cediendo de alguna forma y alterando nuestros planes iniciales. Una buena opción es tener más de una fecha pensada y asi si nos falla una podemos mirar la posibilidad de que nos encaje mejor otra.

Hay que tener en cuenta también la posibilidad que tienen tus invitados más deseados para asistir ese día a tu boda, quizás algunos tengan otros compromisos ya adquiridos, dificultades para obtener permisos en el trabajo, unas vacaciones programadas a las que no les gustaría renunciar o que vivan en zonas lejanas y les suponga un gran trastorno desplazarse en esa fecha.

Muchas parejas eligen la fecha de la boda coincidiendo con algún día de especial significado para ellos, pueden escoger una fecha romántica como el día en que se conocieron, el de su primer beso o el de su compromiso, una fecha que coincide con algún acontecimiento familiar como el día en que se casaron sus padres, el cumpleaños de algún familiar muy querido ya fallecido o el del santo o virgen que consideran protector de la familia, o una fecha relacionada con la tradición cultural propia. Ten en cuenta que si la haces coincidir con ciertas festividades los festejos propios del día pueden interferir en tu celebración ya sea para bien o para mal.

Dependiendo del destino que elijas para tu luna de miel es posible que también quieras elegir una fecha que acompañe a las actividades que deseas realizar, por ejemplo buscar una fecha veraniega si quieres disfrutar de la playa o una invernal si deseas ir a la nieve a esquiar.

Las creencias tradicionales populares consideran propicios para casarse los días de luna otorgándoles la propiedad de augurar un matrimonio fértil. Igualmente recomiendan los lunes, viernes y domingos, el primero por ser día de la luna que atrae los hijos, el segundo por estar consagrado a Venus, diosa del amor, que propicia un matrimonio duradero lleno de amor, y el tercero por estar consagrado al sol y atraer abundancia, alegría y salud. Los martes sin embargo son tachados de nefastos por estar dedicados a Marte, dios de la guerra, y traer complicaciones y problemas a la pareja. Asi mismo casarse en enero dicen que atrae las penurias y la escasez.

Presupuesto

Hoy en día la mayoría de las parejas corren con los gastos de la boda ellos mismos sin recurrir a la familia, no obstante, los gastos de una boda suelen ser elevados y en ocasiones hay que recurrir a solicitar créditos o financiaciones bancarias.

Otra opción más tradicional es pedir ayuda a los padres. En la actualidad, cuando se da este caso, las familias de los novios negocian lo que cada uno va a pagar y suelen correr ambas partes con los gastos a partes iguales. Cuando una familia tiene un mayor poder adquisitivo suele pagar también mayor número de gastos.

Antiguamente existía el concepto de dote, que consistía en entregar la familia de la novia un patrimonio acorde con su posición social al novio por contraer matrimonio con su hija. Ahora esa costumbre ya se ha perdido pero todavía es habitual ver como el padre de la novia suele correr con los gastos más importantes de la boda mientras que los padres del novio hacen un desembolso menor. Es así como los padres de la novia suelen hacerse cargo de las invitaciones de boda, las flores de la iglesia, la decoración, el vestido de novia, el transporte, el banquete, las fotografías y el video mientras que los padres del novio suelen pagar las alianzas, el traje del novio, el ramo de novia y la luna de miel.

Ideas para ahorrar en tu boda

 

Celebra el banquete en tu casa con una boda más íntima u organiza un buffet libre donde los invitados se sirvan ellos mismos.

Las comidas salen normalmente más baratas que las cenas porque están menos solicitadas.

Celebra tu boda entre los meses de noviembre y marzo.

Haz las invitaciones tu mismo y ayúdate del ordenador para imprimirlas
.
No pongas muchas flores en la iglesia y elígelas de temporada, también puedes casarte después de algún evento especial y aprovecharte de la decoración del día anterior que todavía estará decorando la iglesia. También puedes compartir gastos con otras parejas que se casen el mismo dia en el mismo lugar antes o después de tu boda.

Pide a algún familiar o amigo que te grave el mismo en video y te saque fotografías.

Si se te dan bien las manualidades o tienes algún amigo manitas haz tu mismo los regalos para los invitados, no es necesario obsequiar cosas caras, normalmente se valora mucho más la originalidad.

Cambia los centros florales de las mesas del banquete por otros elementos decorativos más económicos como velas blancas rodeadas con lazos o cuencos de agua con velas flotantes y pétalos de rosa.

Busca coros musicales propios de la iglesia, amigos con buena voz a los que les guste cantar o alumnos de conservatorio para tener música más económica. También puedes simplemente renunciar a ella. Para el banquete recurre al hilo musical durante la comida o cena y a las discotecas móviles con dj para el baile, o incluso podéis desplazaros con los más bailarines hasta una discoteca normal, hay mucha gente mayor que no esta interesada en bailes al margen del típico vals y que agradecerá no tener que quedarse.

Alquila o pide prestados a familiares y amigos velo, vestido, joyas, guantes, etc. Lo mismo se puede hacer con la ropa y complementos del novio.

Aprovéchate de los conocimientos de maquillaje, estética o peluquería de tus amigos, familiares o conocidos o anímate a hacerlo tu misma, puedes incluso hacer algún cursito de automaquillaje que te ayude a sacar más partido de ti misma y que te servirá no solo para ese día sino para siempre.

Utiliza para llegar a la iglesia tu propio coche adornado, pídeselo a un amigo o incluso llega a pié si tu casa no está lejos del lugar de la ceremonia.

Pide a las madres de tus pajes que vistan ellas mismas a los niños con ropa que ya tengan de otras ocasiones festivas.

Utiliza monedas normales como arras.

Reduce al máximo tus invitados con una cuidada lista en la que no falte nadie importante pero que prescinda de dudosos compromisos o amistades casi olvidadas. Existe también la posibilidad de invitar a tu boda a todos, obsequiándoles con un regalo por su asistencia o con un vino de honor y un aperitivo, y hacer un banquete más intimo solo con tus más allegados.

PRECIOS ORIENTATIVOS DE UNA BODA
Servicio
Precio mínimo
Precio medio
Precio máximo

Ceremonia

50 €

200 €

500 €

Música de la ceremonia

70 €

250 €

1.200 €

Decoración de la ceremonia

200 €

300 €

1.200 €

Transporte

200 €

300 €

1.200 €

Fotógrafo

500 €

1.000 €

1.500 €

Reportaje audiovisual

600 €

900 €

1.200 €

Vestido de novia

600 €

1.800 €

8.000 €

Complementos novia

80 €

350 €

1.000 €

Traje de novio

100 €

450 €

1.500 €

Complementos novio

80 €

200 €

1.000 €

Peluquería

90 €

120 €

1.200 €

Maquillaje

50 €

95 €

150 €

Tratamientos estéticos

120 €

250 €

600 €

Ramo de novia

50 €

120 €

250 €

Alianzas

120 €

300 €

6.000 €

Invitaciones

100 €

300 €

2.000 €

Regalos para invitados

70 €

200 €

500 €

Banquete – Precio por persona

50 €

90 €

300 €

Música del banquete

70 €

300 €

1.200 €

Discoteca o Dj

200 €

600 €

900 €

Luna de miel

600 €

2.000 €

12.000 €

Lista de invitados

Para elaborar la lista de invitados a la boda tenemos que tener en cuenta varios factores. El primero es el presupuesto, ya que dependiendo de nuestro poder adquisitivo podremos permitirnos invitar a un número concreto de personas o tendremos que renunciar a poner en ella a personas que nos hubiese gustado.

El estilo de boda que deseamos es otro factor. Una boda intima no admite un elevado número de invitados y una gran boda espectacular requiere de verse arropado por la asistencia de más gente.

Otro elemento a tener en cuenta es el lugar. Hay algunos sitios que tiene limitada su capacidad de admitir números grandes de invitados y otros nos ofrecen distintos tipos de salón dependiendo del número de invitados que llevamos. Algunos exigen un mínimo de invitados para poder ser contratados.
Los padres son otro de los factores si deseamos que intervengan pues pueden sugerirnos determinados compromisos a incluir en la lista. Si los invitados son muchos se pueden repartir entre 1/3 para la novia, 1/3 para el novio y 1/3 para los padres de ambos.

El número de familiares también es otro factor. Si la familia es muy grande no hay por que invitar a todos pero habrá que establecer un orden de prioridades teniendo en cuenta el lugar de residencia por la lejanía que pueda tener con el evento y el nivel de afecto y relación que hay con los novios o con los padres.
Puedes hacer una lista con los invitados prioritarios y otra de reserva para tener invitados que sustituyan a aquellos que no puedan asistir.

En nuestra lista tendremos que apuntar por cada una de las partes a familiares de la casa (padres y hermanos), familiares directos (primos, tios, abuelos, etc), familiares lejanos (tios y primos segundos), compromisos (personas que nos han invitados a nosotros a su boda o conocidos con los que mantenemos algún tipo de nueva relación), amigos y compañeros de trabajo.

Petición de mano

Cuando unos novios deciden casarse y se lo comunican a familiares y amigos cabe la opción de actuar de una forma protocolaria clásica y hacer una petición de mano. Esta formalidad está hoy en día perdiendo fuerza y son muchas las parejas que no la realizan, sin embargo para los más clásicos es una fiesta muy entrañable y llena de emotividad.

Originalmente, la petición de mano era una reunión en la que el novio pedía al padre de la novia su consentimiento y bendición para tomar por esposa a la compañera con la que deseaba desposarse. Al mismo tiempo se trataban en ella, una vez obtenido el permiso, las aportaciones que cada familia haría al matrimonio. Muchas veces estas negociaciones incluían pactos entre ambas familias que suponían además beneficios para los progenitores de los contrayentes e incluso, cuando se trataba de personajes de la realeza o de la nobleza, para los países de los que los novios eran oriundos.

En la actualidad el acto es más bien una oportunidad para que los padres de los novios se conozcan mejor o se hagan las presentaciones entre miembros de la familia, si es que no se conocen con anterioridad, y se traten detalles relativos al enlace con cierta prudencia y buena disposición. No se busca por tanto ningún consentimiento, ya que los novios son dueños de si mismos para tomar por si solos esta decisión, pero si que se suele recibir una bendición familiar que aporta un gran sentimiento al momento vivido por los novios, los cuales gustan de comprobar la aceptación de su decisión y el apoyo de sus padres en un momento tan importante de la vida.

El acto suele celebrarse en casa de los padres de la novia, a donde acuden los padres del novio necesariamente y hermanos u otros familiares opcionalmente por parte de ambas familias. Si el número de invitados fuese elevado podría celebrarse también en un restaurante y en cualquier caso serán los padres de la novia los que organicen el encuentro y corran con todos los gastos, aunque actualmente este tema puede también arreglarse de mutuo acuerdo.

Tradicionalmente el novio envía a su novia un ramo de flores blancas, símbolo de pureza, a la casa de sus padres por la mañana del mismo día.

La reunión no tiene porque ser en torno a una mesa, puede simplemente consistir en tomar una taza de café o té o hacer una merienda juntos, aunque generalmente se suele hacer una comida o una cena. El protocolo en la mesa dice que los padres de la novia presiden el acto, la madre del novio se sienta a la derecha del padre de la novia y el padre del novio a la derecha de la madre de la novia. En caso de que alguno de los padres sea viudo o viuda se sustituye al cónyuge que falta por otra persona que le siga en importancia.

Existe también la traición de que los novios intercambien entre si regalos, en presencia del resto de la familia, antes de la comida o celebración. Ningún otro miembro de la familia debe hacer regalos para no restar protagonismo a los de los novios. El regalo tradicional para la novia es un anillo, especialmente si este lleva un brillante y para el novio un reloj, aunque también puede ser un alfiler de corbata o unos gemelos. Antes de elegir el regalo hay que tener en cuenta el poder adquisitivo de la pareja para no hacer ningún presente que infravalore o ponga en una situación comprometida a nuestro compañero, así mismo tampoco deben hacerse regalos ostentosos por encima de nuestras posibilidades.